lunes, 26 de octubre de 2020

Aullar

 


Aullar sin garganta 

Como quiltro viejo,

Sin guardar apariencias 

Ni apelar a la razón.

Dejar pasar el tren

Roja, amarillo, violeta 

Y colgarse de un reloj

Que balancea mis piernas.

Robar un par de versos

Sin fines poéticos

Sólo con el afán 

De eternizar la roca que me mueve.

Nunca es tarde gemí,

Y el eco me respondió...


martes, 21 de julio de 2020

A



- crees en el amor a primera vista?
- es que acaso existe otro?

El cielo cedía lentamente, la lluvia ya no venía y el gris se torna de un oscuro azul, dejando entrever un puñado de estrellas rebeldes. Comenzó a revolotear en mi cabeza la frase que me regalaron como consuelo, el viento se llevará lo que no sirve, y el viento bajando tranquilo y frío, pero nada se lleva, mas bien trae oscuras noches, noches que ya no recordaba. 

- crees que puedes enamorarte más de una vez?
- de la misma persona?

Cuántas  ánimas irán esta noche buscando consuelo? Hoy no existen rincones donde volcar el alma, muchos estarán mirando el cielo esperando que vuelva la lluvia, buscando refugio inútilmente entre las rejas de su mundo, hoy no hay bares, hoy no hay puentes. Mi cuerpo cubierto de negro para blindar el alma, la música sonando en mis oídos, las manos descubiertas a la espera de tu abrazo, los ojos bien cerrados, que nada entre ahí, que nada salga. 

Cuatro cigarros y me duermo, como si el insomnio entendiera razones, tantas veces tratando de engañarlo, de burlar su cerrojo, y todavía no entiendo los pasos de ventaja que me lleva. Una caminata sería de gran ayuda, pero ni eso, soy prisionero de la circunstancia, 

martes, 30 de junio de 2020

La primera zancada

Llevaba tanto tiempo la idea girando en mi cabeza, que ya no estaba seguro del límite entre la fantasía y la realidad. Muchas veces desperté de noche convencido de que lo había hecho, a veces arrepentido y otras orgulloso, pero el sueño duraba lo que demoraba en bajar los pies de la cama, luego el eterno castigo. A pies descalzos bajar la escalera hasta la cocina, recalentar café, liar tabaco, salir al jardín y en cuclillas repasar el sueño, nunca calzaba el cigarro con el café, siempre uno se iba antes.
Era la época en que sentía que conocía mi futuro, lo que no significaba en absoluto algo bueno, quería decir que estaba resignado a la puta cobardía, al sino oscuro que coronaba limpio mi frente, a la mano derecha afirmando la izquierda para frenar la locura. Todo era un ciclo conocido desde hace tanto, que ya ni siquiera lo notaba, luego que pasara la melancolía vendría la conformidad, y luego un letargo oleoso que conduciría nuevamente a la esperanza inicial.
Aquella noche cambié la apuesta, todo o nada me convencí a mi mismo, con tanta fuerza que me lo creí, que olvidé el nada o nada. Tenía tantas excusas para hablarle, para forzar la partida, que extraño era pensar en ese momento que todo era tan complejo, la timidez cedía de manera extraordinaria para dar paso a la lucidez, era tan imprescindible volver a verla que cualquier recurso parecía adecuado, y ocupé la red social, el único contacto posible después de tanto tiempo, la misma red social que solo un par de meses antes estuve a punto de eliminar, sabia procrastinación me acompañaba que dejó un hilo tenso que me llevara hasta ella sin problemas.....el dejar el mensaje no fue problema, el problema era que no se podía borrar, y la valentía duró lo que dura la nieve en el agua, y los fantasmas volvieron, y con ataques mejorados, certeros, potentes, pero no, no esta noche, esta noche gobierna la osadía, y qué diablos, ya no había vuelta atrás, era mi apuesta, y los dados eran negros, como podía salir algo mal?
Ese amanecer tuvo el gusto más dulce que podía recordar, y recordar es lo mío. El mensaje llegó, y volvió con respuestas, con piezas que llenaban el enorme puzzle que cargaba, con sonrisas y púrpuras corazones, con nuevas ilusiones y tiernos presentes, ese día amaneció como nunca, ese día amaneció, ese día...


“She has wisdom and knows what do
she has me and she has you”
(Love street, The Doors)